Una tinaja de hace 3000 años con una inscripción de
tiempos del Rey David que confirma datos bíblicos:
Arqueólogos
de Israel han descubierto y reconstruido los pedazos de una tinaja de 3000 años con una inscripción de la época del bíblico rey David en un yacimiento en el Valle del Elah,
informó hoy la Autoridad de Antigüedades de Israel. Se trata de la cuarta inscripción de este tipo descubierta hasta la fecha,
que data del siglo X aC., bajo el reino de Judea.
Los
pedazos de la tinaja de arcilla fueron localizados en 2012 en excavaciones en
Khirbet Qeiyafa, en el bíblico Valle del Elah, próximo a la ciudad israelí de
Beit Shemesh y donde, según el relato bíblico,
se desarrolló la mítica batalla entre David y Goliat.
En los
fragmentos se descubrieron unas inscripciones que despertaron la curiosidad de
los investigadores Yosef Garfinkel,
del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y Saar Ganor, de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
Al recomponer
los fragmentos los arqueólogos descifraron el nombre de Eshbaal ben (hijo de) Beda en letra cananea antigua. Isbaal , también llamado Esbaal;
también Ashbaal o Isbaal), fue uno de los cuatro hijos del Rey Saúl y el segundo rey sobre el
Reino de
Israel , después de la muerte de su padre y tres
hermanos en la batalla del monte Gilboa .
. Se
lee en la Biblia: 1 Crónicas 8, 33: “"Miclot engendró a
Simá. También éstos habitaron, igual que sus hermanos, en Jerusalén.Ner fue
padre de Quis; éste de Saúl, éste de Jonatán, Malquisúa, Abinadab e Isbaal.
Jonatán fue padre de Meribaal, éste de Mica,"
(Eshbaal/Isbaal) fue el cuarto hijo de Saul.
En 2 Samuel 2, 8-10: “Y
Abner, el hijo de Ner, capitán de la hueste de Saúl, había tomado a Eshbaal, hijo de Saúl, y lo había llevado a Mahanaim; y lo hizo rey
sobre Galaad, y sobre los ashuritas, y sobre Jezreel, y sobre Efraín, y sobre Benjamín, y
sobre todo Israel. Eshbaal el hijo de Saul tenía
cuarenta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años.(2 Samuel 2: 8–10
"Se
trata de la primera vez que aparece el nombre Eshbaal en
una inscripción antigua en el país. Eshbaal Ben Shaul, que gobernó Israel en el mismo tiempo que
David, es conocido por la Biblia", señaló Garfinkel. Añadió que el
dirigente fue "asesinado y decapitado y su cabeza llevada ante David en
Hebrón. Es interesante destacar que el nombre Eshbaal aparece en la
Biblia, y ahora también en un documento arqueológico", remachó. Cuando
fue asesinado prematuramente y el Rey David castigó
a los asesinos: ….”Recab y Baana,
fueron y entraron en el mayor calor del día en casa de Eshbaal, mientras tomaba su descanso al mediodía,
y que entró en la casa, como que han de tener trigo descabellada; y le hirieron
en la ingle; y Recab y Baana su hermano escaparon.... Y llevaron la cabeza de Eshbaal a David en Hebrón, y le dijeron al rey:
"He aquí la cabeza de Eshbaal, el
hijo de Saúl, tu enemigo, que buscó tu vida; y el Señor ha vengado a mi señor
El rey hoy en día de Saúl, y de su simiente "... Y David respondió:. "¿No
requeriré ahora su sangre de tu mano y te alejaré de la tierra?"... Pero
tomaron la cabeza de Eshbaal y la
enterraron en la tumba de Abner en Hebron”. 2 Samuel 4: 5–12
"Este
nombre sólo era empleado durante la era del rey David. El nombre Beda es único y no aparece recogido en inscripciones antiguas o en la tradición
bíblica", añadió Garfinkel.
Una
fuente nueva de descubrimientos
El
descubrimiento de inscripciones de los días del mítico rey hebreo es un
fenómeno muy reciente, enfatizaron Garfinkel y Ganor al señalar que "hasta hace
unos cinco años no conocíamos ninguna inscripción datada en el siglo X aC. del
Reino de Judea".
Los
arqueólogos precisaron que dos de ellas fueron descubiertas en Khirbet Qeiyafa,
otra en Jerusalén y otra en Beit Shemesh, al oeste de esta última ciudad.
"Esto cambia por completo nuestro entendimiento de la expansión de la escritura en el Reino de Judea y ahora
queda claro que estaba mucho más extendida de lo que pensábamos",
apuntaron.
Destacaron
que la organización administrativa de uno de los dos reinos israelitas de la
época requirió un gran número de funcionarios y escribas, "lo que
queda manifiesto en la aparición de inscripciones".
El
grabado hallado en la jarra sugiere que la persona aludida era importante y
aparentemente propietaria de una gran hacienda agrícola. Y precisaron que el
hallazgo es una evidencia clara de la
estratificación social y la creación de una clase pudiente que ocurrió en
tiempos de la formación del Reino de Judea.
En el
lugar de las excavaciones encontraron una fortificación, dos puertas, un
palacio y almacenes, habitaciones y salas de culto, que formaban parte de un asentamiento fechado al final del
siglo IX
y principios del X aC.